domingo, 17 de julio de 2011

Un extraño presagio

Que se cumpla lo previsto.
Que ellos den crédito y se rían de sus pasiones.
Lo que ellos llaman pasiones realmente no es una energía anímica
sino un roce entre el alma y el mundo exterior.
Lo principal es que crean en sí.
Y estén desamparados como niños,
porque la debilidad es grande y la fuerza fútil.
Cuando el hombre nace su cuerpo es débil y ligero,
cuando muere es fornido y duro.
Cuando un árbol crece es tierno y mimbreño,
pero cuando su tronco está seco y rígido se está muriendo.
La dureza y la fuerza son satélites de la muerte.
La flexibilidad y la debilidad expresan la lozanía de la existencia.
Por eso lo que se ha endurecido nunca vencerá.